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sábado, 26 de enero de 2008

Escurrida de bulto legal

Todos los nombres de lugares, personajes, acontecimientos, hechos, y demás datos que aparecen en estas páginas son producto de la más pura e inocente casualidad. Cualquier parecido con la realidad es mera ficción producida, seguramente, por la mente calenturienta y aburida del lector. Este blog no pretende ser, ni mucho menos, una crítica social ni una doctrina de masas. Nada más lejos de la realidad.

viernes, 11 de enero de 2008

Prólogo

No es lo mismo referirse a Kirguistán que a El Kirguistán. Si decimos Kirguistán, estamos hablando de un país de Asia Central que en su día fue una República Socialista Soviética y hoy no tiene más importancia a nivel internacional que el ser destino indiscutible de muchos alpinistas. Si hablamos de El Kirguistán estamos hablando de un país imaginario, materializado en la cabeza de algún freaky, en el que se condensan todas las absurdideces de la realidad social y territorial que nos ha tocado vivir. Kirguistán Press es la agencia oficial de noticias del estado de El Kirguistán.

Se trata de una alegoría, una gran metáfora que riza el rizo sobre sí misma y se retroalimenta de su propio sinsentido y de los sinsentidos que día a día nos ofrece la actualidad, creciendo constantemente por caminos no programados hasta alcanzar dimensiones insospechadas. Es una parodia global de sustratos parciales de nuestro mundo: ora la ciudad de Granada, ora la política española, ora la sociedad del consumo...

Nació en la mente de este freaky que escribe, de dos gérmenes paralelos y dispares: por un lado dos videos de youtube que ponían en evidencia la generalizada ignorancia de una mayoría de la ciudadanía estadounidense, y por otro lado el proceso de realización del evento audiovisual Soviética ilusión de Eneerroba (de quien forma parte el ya mencionado freaky). Morirá, probablemente, cuando deje de entusiasmarme la idea.

Tomó el nombre de El Kirguistán por causa y efecto del azar. Igualmente podría haberse llamado Estados Unidos de Liechtenstein, República Democrática de Togo, Federación de Estados Independientes de Andorra y Vanuatu o Reino de San Marino, pero la mano del destino quiso que el nombre de Kirguistán se cruzara en mi camino justo cuando se estaba gestando la idea. Así es que, de antemano, pido disculpas a cualquier kirguís que pudiera tropezar con estas páginas, pero no a todo aquél al que puedan herir la sensibilidad, puesto que esa es la intención.